La terapia del prurito anal ha de tener como objetivo la eliminación de las causas, ya sean éstas de origen dermatológico o bien de tipo proctológico. Sin embargo, a no ser posible esto, es útil adoptar las precauciones siguientes:
- Mantener limpia la zona alrededor del ano, lavándola por la mañana y por la noche, especialmente depués de la defecación.
- No utilizar jabones de ningún tipo en el área perianal, sino enjuagarla simplemente con agua tibia.
- Para secar el área perianal utilizar papel higiénico o una toallita de algodón mojada, aplicándola suavemente, sin frotar.
- Llevar únicamente ropa íntima de algodón, evitando los tejidos sintéticos y de lana.
- Mantener la regularidad intestinal, defecando cada día.
- Evitar los alimentos que pueden aumentar el prurito, como café, chocolate, especias, embutidos, té y quesos picantes.