Antes. Después de la detenida visita del proctólogo, habiéndose comprobado la necesidad de la intervención, con el método THD el paciente puede hacer frente con absoluta tranquilidad tanto a la preparación como a la fase post-operatoria. De hecho, el método THD permite efectuar la operación quirúrgica en anestesia local, con lo cual la misma se simplifica sensiblemente y se reduce drásticamente el tiempo de hospitalización.
Después. En la fase post-operatoria el paciente (no siente absolutamente dolor), sino simplemente una sensación de pesadez y molestia que, sin embargo, va disminuyendo gradualmente día tras día y que puede mantenerse bajo control con analgésicos comunes. En todo caso, con el uso del método THD pocas horas después de la operación es ya posible dar de alta al paciente, el cual podrá reanudar su actividad normal en (las 24-48 siguientes) pocos dìas despuès. No existen complicaciones graves: puede verificarse un leve sangramiento, que durará sólo pocas horas, o bien urgencia defecatoria inmediatamente después de la operación, situación que tiene también carácter transitorio, estando relacionada con la resolución del prolasso. El tratamiento de la patología hemorroidaria con el método THD puede considerarse resolutivo en la mayoría de los casos: de hecho, los casos de recidivas o recaídas son sumamente raros.