
No siempre la variación de la dieta, el biofeedback y la terapia farmacológica permiten solucionar el problema de forma efectiva. Los métodos quirúrgicos disponibles en la actualidad, aunque eficaces, resultan invasivos y suelen ir acompañados de una tasa de recaída importante.
Otros métodos mínimamente invasivos ofrecen buenos resultados de inmediato, pero una limitada eficacia a medio plazo (pocos meses).
El método Gatekeeper consiste en una intervención mínimamente invasiva realizada con anestesia local de breve duración (30 minutos aprox.). Se trata de introducir implantes autoexpansibles capaces de soportar las funciones de los esfínteres anales.
Se requiere un reposo de unas 48 horas, tras las cuales es posible volver a la actividad normal.
El cirujano deberá llevar un seguimiento postoperatorio para comprobar el ajuste normal del implante. El cirujano le aconsejará sobre los mejores hábitos alimentarios y el estilo de vida que deberá seguir.
Dependiendo del grado de gravedad de la patología y de la predisposición personal, los pacientes tratados han informado al cirujano de mejoras significativas también del estado psicológico, normalmente asociado a la patología.
La publicación de los resultados del método Gatekeeper en la revista British Journal of Surgery, una de las revistas científicas más importantes del sector, demuestra que los efectos del método Gatekeeper son duraderos, incluso años después.