
Los pacientes operados con el método Gatekeeper hasta la fecha han informado de una mejora significativa de la calidad de vida, con una drástica (si no total) eliminación de los episodios de incontinencia.
Como se ha demostrado en la publicación científica en British Journal of Surgery estos resultados son duraderos.
Se requiere reposo durante las 48 horas posteriores a la intervención. Después de este período es posible volver a la actividad normal. Sin embargo, se requieren varias semanas para actividades físicas más comprometidas, como correr, nadar o practicar otros deportes.
Siempre es fundamental la opinión del cirujano.